Bullen, empujan, se engalanan de rojo amapola: pleamar, plenilunio… las repito despacio, me gustan….palabras que empiecen por PLE ….: PLENITUD. La pronuncio y me llena la boca, casi me atraganto….y me acuerdo de mi, y de ti, de nosotros, también de ellos. Totales, íntegros, plenos
Manuel conoció a Dorita el día que el hombre del tiempo, vestido con una camisa amarilla, anunciaba la llegada oficial de la primavera, como si esta necesitara de algún pasaporte para colársele.
Dorita era de constitución pequeña y tenía espíritu de ardilla, inquieta y escurridiza. Con 2 abriles, Dorita albergó algún virus desconocido que la mantuvo postrada en su cama durante el siguiente lustro.
DªEsperanza, la mamá de Dorita, aún cuenta como el santo Judas (patrón de lo imposible) se apiadó de la nena, y una mañana ventosa del mes de marzo, Dorita saltó de la cama, y ya no paró de brincar.
Manuel vivía dos calles más arriba, y la primera vez que vio a Dorita fue aquella mañana en que se incorporó a la vida de un salto, tan diminuta, tan frágil, que él temió que la siguiente ráfaga de viento se la llevara volando, y pensar que eso pudiera suceder le hizo sentir como si le hubieran pinchado con un alfiler bajo la uña.
La tarde del 21 cumpleaños de Dorita, Manuel le ensortijó el dedo corazón con un anillo plateado rematado con una piedrecilla que brillaba compitiendo sin éxito con las pupilas de los dos.
Tres semanas después se juraban amor eterno frente a D.Anselmo, que los declaró marido y mujer, mientras todos los asistentes palmoteaban y la madre de Dorita, lloraba a moco tendido, una boda sin lágrimas no era de recibo, se decía Dª Esperanza.
Manuel amó a Dorita, exactamente 2 segundos después de sentir el alfiler pinchándole bajo la uña. Dorita amó a Manuel, justito 3 segundos después de aterrizar en el suelo tras su primer brinco vital.
Pasaron días, lluvias, soles, dimes y diretes, años enteros, para que los dos se descubrieran amándose el uno al otro. Y cuando lo hicieron ya no pudieron dejar de hacerlo aunque hubieran querido, que no querían.
El médico les dijo que era raro pero que a veces pasaba. Dorita estaba muy pálida. Manuel le sostenía una mano mientras con la otra le acariciaba el vientre henchido y exultante. Aquella rara dolencia infantil, se ufanaba ahora de su tenacidad, y reaparecía para amedrentarlos.
Dorita pensaba en su hijo, arrebujado en su interior, ella no importaba. Manuel pensaba en Dorita y en su hijo, y en él mismo.
Bienvenido nació un 22 de marzo, el mismo día que el invierno acabó, y cuando le palmearon el trasero para ingresarlo en el mundo, respiró el último aliento de Dorita, que de ese modo le dio la vida plenamente, cuando estaba dentro de ella y cuando estuvo fuera.
Para Bienvenido, que ese día cumplía 5 años, todos sus aniversarios, habían empezado con el mismo ritual, agarrado de la mano de su padre andaban calle abajo, hasta un campo salpicado de amapolas y cruces blancas. No había conocido a su madre más que por la fotografía que su padre había enmarcado y colocado sobre la mesa del comedor. Padre sonriente y Madre pálida y dulce.
“No estés triste papá”, solía decirle. “Como estarlo hijo mío, tu eres el regalo más especial que nunca primavera alguna dejó” . Abrió su manita y soltó sobre la tierra verdosa el montoncito de amapolas que había recogido en el camino.
De un salto alcanzó la rama más próxima al suelo y al punto llamó la atención del niño, antes de desaparecer: “Mira papá!!!! Una ardilla!!!”.
___________________________________________________
P.D.: Esta noche he oido por la radio una dedicatoria/declaración de gratitud y amor de un hombre a la mujer que dió a luz al hijo de ambos, aun sabiendo el riesgo que conllevaba su embarazo, debido a una dolencia congénita. La mujer falleció y el niño tiene ahora 14 meses. La noticia es ésta, el resto pudo ser su historia .... o no.









Sencillamente hermoso.... Lleno de poesia, sentimiento y dolorosa realidad.
Tan real como el caso de un familiar que por desidia medica y negligencia mayestatica, hizo de una historia semenjante una dolorosa realidad.
Ella no llegaba a los 25... su hijo ya va camino de los 3... Y el asesino sigue ejerciendo de dios.